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martes, 24 de marzo de 2015

PROYECTO VÍBORA. PARCELA 38. MURAL 40. SELVA DE FLORES.

Boceto original cuando las parcelas eran el doble de lo que fueron al final, “y es la  suma de las flores de paredes y suelo.” Obtenido del Facebook de la artista:

Boceto presentado en la primera exposición homenaje al Proyecto Víbora, celebrada en febrero del 2015 en el Escorxador.

Para evitar confusiones, ya que no coincide mi división de los dibujos con el número de las parcelas dadas por el Proyecto Víbora, pongo "mural" en el titulo siempre, salvo en los casos que sepa el número exacto de la “parcela” que esta aparecerá en el interior de la entrada.

MURAL nº 40.

PARCELA nº 38.

Título:
SELVA DE FLORES.

Autora:
Laura Guillén Galiana.
Ilicitana de la década de los setenta, diseñadora de interiores y licenciadas en Bellas Artes, con un particular estilo entorno a su Mundo de Flores y su Grupo de Flores con las que comparte amistades, inquietudes y momentos de ocio.

Para saber más sobre esta artista os dejo un enlace:



Participantes:
Fini Herrero, Paqui Torres, Ana Galiana, Marian, Ana Alemañ, Ana G., Fini M., Lucia Garcia, Elo, Sonia Montesinos, Sandra Navarro, Maria Asunción,  Elena Ortega, Carmen Mari Hernandez, Cris, Cristina Fernández,  Paqui, Aure, Laura, Mada, Amalia Sirvent, Diana, Miryam, Maria Ascensión Cayuelas, Adriana y Vero .
Ayudantes: Antonio Galiana, Jesús López, Miguel Ángel Carreres y Reiner.

Obra:
Laura nos muestra en este mural una Selva de Flores de colores limpios y llamativos que destacan por su siempre apuesta innovadora a la hora de diseñar sus bonitas plantas.
Lo cual, nos lo reafirma Laura Guillén cuando dice:
 “…se llama “Selva de Flores y como su nombre indica es una gran selva de flores irreales, son flores inventadas por mí.”

Opinión:
Yo siempre diré que cada uno saca unas conclusiones cuando ve una obra artística, ya sea un cuadro, una fotografía, un grabado o una escultura, lo que sea… y esas sensaciones que transmite dicha obra va enmarcada por cosas tan dispares como gustos, conocimientos artísticos, conocer el autor o  su explicación de dicha obra, de ahí que cuando de mi opinión siempre será subjetiva y mía, llena de grandes lagunas o errores pero quiero darla.
Uno cuando ve una obra de Laura Guillen se siente fascinado por lo imaginario de su flora y a partir de ahí es fácil distinguir una obra suya ya que todas mantienen ese estilo propio que las hace tan atractivas.
Pero vamos a descubrir muchas más cosas que tiene escondido este mural y que acrecienta su valor reivindicativo y humano:
“En el centro del mural, hay una flor que destaca, es la flor Palestina, pintada con los colores de la bandera palestina, - no comenta la artista – ya que cuando hicimos el mural en agosto, había estallado una fuerte ofensiva militar sobre el pueblo palestino.”
Este mural, al igual que muchos otros del Proyecto Víbora, aprovechan las paredes verticales del cauce para de alguna manera extender en mayor o menor medida sus dibujos, pero en casos como este, uno no alcanza a comprender si esto es simplemente un recurso estético y visual o encierra algo más,  salvo que nos los cuenten los protagonistas, como así lo hace Laura:
“También hay otros dos murales en mi parcela, que son las dos paredes -verticales- del cauce del río Vinalopó, en las que se encuentra el “Jardín de los Ausentes” en las que mis colaboradores escribieron los nombres de sus seres queridos ausentes, en las flores que yo diseñe. Lo que identifica al Jardín de los Ausentes, es que todas las flores están contorneadas con una silueta blanca, porque son flores espirituales, excepto una flor, la flor de Marta, que es la flor de una niña fallecida y que su madre optó por darle sus colores preferidos porque aún la tiene muy presente.”
Sin duda, el Jardin de los Ausentes habrá significado mucho para todos los que participaron en este proyecto, ya que el sentimiento es algo que nunca debemos ocultar, ni olvidar, solo con el tiempo sabemos manejarlo.

Otras imágenes:
Tal vez encuentres este mural desde una vista más elevada o general, donde se aprecie mejor que dibujos le rodean, así como el lugar de este en el cauce si pinchas en este enlace:
TRAMO 2: Entre el puente del FERROCARRIL y el puente ALTAMIRA.







El Proyecto Víbora surge en 1991 como un movimiento artístico, cuya su segunda edición se produce en el 2014, caracterizándose por pintar el lecho del rio Vinalopó  a su paso por Elche con más de 160 murales dibujados a lo largo de sus tres kilómetros y medio de cauce, por artista, grafiteros y ciudadanos, unos reconocidos y otros  desconocidos, gente del entorno y algunos venidos de diversas partes del mundo y que entre todos han creado un gigantesco lienzo multicolor, repleto de una gran diversidad de estilos artísticos y cuya continuidad esta prevista en el 2020 con la tercera edición del Proyecto Víbora.

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