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domingo, 1 de marzo de 2015

PROYECTO VÍBORA. MURAL 17. A TODO CERDO LE LLEGA SU HORA.

Para evitar confusiones, ya que no coincide mi división de los dibujos con el número de las parcelas dadas por el Proyecto Víbora, pongo "mural" en el titulo siempre, salvo en los casos que sepa el número exacto de la “parcela”.

MURAL nº 17.

Título:
A TODO CERDO LE LLEGA SU HORA.

Autor:
Desconocido.

Participantes:
Esquitino, El Lobo, Raez, Isma, Alex, Isma, ADN, Jona y Bolo. Queda alguna firma que se me escapa su lectura.

Obra:
Nos encontramos ante una viñeta doble, satírica y critica contra un sistema existente, donde las diferencias entre las distintas partes de la sociedad y de los mundos en que vivimos son abismales, creando descontentos que los autores del mural han querido representar dibujando a un lado la opulencia y el bienestar y al otro del cauce la pobreza y la escasez, mediantes unos cuantos iconos sin pretensiones artísticas y si claramente efectivas, al ser perfectamente reconocibles lo que representan.

Opinión:
Yo siempre diré que cada uno saca unas conclusiones cuando ve una obra artística, ya sea un cuadro, una fotografía, un grabado o una escultura, lo que sea… y esas sensaciones que transmite dicha obra va enmarcada por cosas tan dispares como gustos, conocimientos artísticos, conocer el autor o  su explicación de dicha obra, de ahí que cuando de mi opinión siempre será subjetiva y mía, llena de grandes lagunas o errores pero quiero darla.
En un primer momento para recordar este mural le asigne el nombre ficticio de “Sol borde”, dada la malvada cara que este tenía viendo disfrutar lo que acontecía bajo él.
Pero está claro que los creadores hubieran preferido la frase por ellos escrita” A todo cerdo le llega su hora” en una clara alusión a ese comportamiento inmoral y al engorde, económico y no alimentario de los cerdos,  fruto de una avaricia que ha tenido una parte de la sociedad prospera, representada por un cerdo-banquero con maletín (del dinero) y que se encuentra cómodamente sentado en un hábitat bonito, verde, con árboles y agua, desde donde maneja por una miseria -metafóricamente representado con una caña cuyo señuelo es un miserable billete- a la clase obrera, que vive al otro lado del cauce del rio, en un entorno seco, donde no hay agua, ni vegetación acogedora y en donde la mano de obra esta dibujada a modo de mansa oveja, sinónimo de un animal dócil.
Para recalcar ese manejo capitalista, nos colocan el cartel de un boom especulativo como fue la “Eurovega” a título nacional.
Los autores del dibujo han querido que su crítica sea también a un nivel global y para ello han colocado un monitor aislado, como forma de aunar la caja tonta de la tele y un internet que también a su vez manipula, controla y embauca a la población según quien lo utilice. El otro icono reivindicativo utilizado, es esa bomba con el logotipo de la estrella de David que la identifica rápidamente con Israel en su desnivelada lucha contra los palestinos.
Me llama la atención de que este combate perpetuo entre Judíos y Palestinos, sea un clásico dentro de cualquier movimiento cultural y artístico, cosa comprensible, ya que todos en teoría, queremos la paz, sin embargo desde hace siglos cada año se produce un número elevado de conflictos armados y en diversos continentes, unos se mantienen vivos mientras salen en la tele y cuando no, pasa a ser durmientes pero letales, pues la pelea sigue fuera del telediario.
Sin embargo, entre toda esa vorágine de maldad destructora, cada vez toma más fuerza una lucha que traspasa fronteras y continentes, un enfrentamiento que solo recibe respuesta políticamente represoras de dudosa eficacia y tal vez por ello, no ha creado una conciencia artística crítica sobre ese fanatismo islámicos, que nos retrotrae a una época oscura, gracias a su forma de imponer la fe, mediante la violencia, el miedo y el fanatismo. Es curioso, nadie critica artísticamente hablando, esas malas praxis, será por miedo, será por desconocimiento, porque será…y lo digo porque la ausencia de ello en el Proyecto Víbora es un simple ejemplo, trasladable a todos los niveles culturales, donde apenas hay algo y cuando lo hay, es solo en momentos puntuales.

Otras imágenes:
Tal vez encuentres este mural desde una vista más elevada o general, donde se aprecie mejor que dibujos le rodean, así como el lugar de este en el cauce, para ello pincha el enlace:
TRAMO  1: Entre el puente Bimilenario y el puente del Ferrocarril.                  .





El Proyecto Víbora surge en 1991 como un movimiento artístico, cuya su segunda edición se produce en el 2014, caracterizándose por pintar el lecho del rio Vinalopó  a su paso por Elche con más de 160 murales dibujados a lo largo de sus tres kilómetros y medio de cauce, por artista, grafiteros y ciudadanos, unos reconocidos y otros  desconocidos, gente del entorno y algunos venidos de diversas partes del mundo y que entre todos han creado un gigantesco lienzo multicolor, repleto de una gran diversidad de estilos artísticos y cuya continuidad esta prevista en el 2020 con la tercera edición del Proyecto Víbora.

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