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sábado, 31 de enero de 2015

23 AÑOS ENTRE LOS DOS PROYECTOS VÍBORAS.

En estas cosas de arte y más cuando su ejecución depende de componentes tan variopintos como el altruismo, el patrocinio, la burrocracia y como no el político, nunca se puede prever si  esta gran obra sería un hecho único y aislado en el tiempo, como así parecía que iba a suceder con el primer Proyecto Víbora o si en algún momento el beneficio cultural de la comunidad prevalecería por encima de otros intereses.
Pasaron los años y tras 23 años, nuestra víbora ilicitana ha vuelto a reptar por el cauce del rio, se ha hecho grande y la extensión de su piel coloreada abarca todo el tramo canalizado que pasa por Elche.

Atrás quedaron excusas como la rotura de una compuerta del pantano de Elche y que por ella salía mucho lodo que manchaba el cauce cada dos por tres y que entorpecía la ejecución de un nuevo Proyecto Víbora… tuvieron que pasar dos décadas hasta que en el 2009 las autoridades la reparan con vistas crear una lámina húmeda ecológica para las aves.

Una vez resuelto  este problema y con el cercano aniversario en el 2010 de los cien años del nacimiento del poeta Miguel Hernández parecía que el Proyecto Víbora volvería al Vinalopó a modo de homenaje visual al poeta.
Pero cuando algo tan artísticamente libre se debe amoldar a actos literarios mezclados con un componente fuerte de política por lo que representa la figura literaria homenajeada, es difícil por no decir imposible compaginar intereses tan variados.

Si a esto le unimos el que por esas fechas se iniciaron las obras de creación de “El Valle Trenzado” por el grupo ARANEA, el cual dejó muy claro que se cerraría al público las laderas y el cauce en que estuvieran trabajando por seguridad, además de explicar la existencia de maquinaria pesada moviéndose de un lado para otro durante las obras, lo cual lleva al abandono una vez más del Proyecto Víbora II para el 2010, esperando que llegaran tiempos mejores.
Curiosamente, la crisis solo permitió la ejecución de la primera fase de “El Valle Trenzado” con 800 metro de intervención paisajística del Vinalopó, que nos ha dejado solo las dos pasarelas trenzadas de hormigón de la cabecera del rió y la adecuación de sus laderas en esa zona, el resto del plan no se ejecutó nunca, lo cual es una pena ya que el proyecto era estéticamente precioso y contemplaba la mejora de las ladera, además de facilitar el tránsito peatonal entre las dos orillas opuestas y un uso mayor del cauce al hacerlo más accesible.

Vuelven a pasar los años, hasta que por fin en el 2014 los problemas se solventan y el Proyecto Víbora II se convierte en  una realidad, un agosto, veintitrés años después del primero.

P.D.
Cualquier participante en el Proyecto Víbora que pueda decirme el nombre de las parcelas que vaya mostrando en este blog, se lo agradecería mucho, así como el autor o autores y si hubo colaboradores, del mismo modo aunque sé que es pedir mucho agradecería cualquier imagen del boceto y fotografía de los artistas para incluirla con mis fotos en cada parcela para así darle más profundidad al contenido que subo.
Gracias.

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