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sábado, 7 de agosto de 2010

¿OBUS… MORTERO… PROYECTIL… BOMBA…ARMA…?



¿OBUS… MORTERO… PROYECTIL… BOMBA…ARMA…?
LA IMPORTANCIA DE INCLUIR UN OBJETO COMPARATIVO EN LA FOTOGRAFÍA.

No puedo responder con nombre y apellido del objeto que ves en la fotografía, solo se, que es algún tipo de bomba de las que se lanzan por las aletas que tiene, ya dentro de las suposiciones, pensemos que salio defectuosa, pues si no estaría hecha añicos y lo único que le falta es la espoleta… detonador… en fin como se llame lo de la punta, con lo cual he de pensar que esta inutilizada, que no lleva explosivo en su interior o eso dicen los que conocían el escondite del artilugio.
Un servidor cuando fue avisado del hallazgo y la vio, le entró unos sudores tontos y eso que decían que la habían movido ya varias veces de sitio, enseguida recordé la escena de la serie “Perdidos” en que un profesor les esta explicado la inestabilidad de la dinamita cuando le explota un cartucho delante de su cara por un descuidado movimiento… esta claro que no se rellenan de nitroglicerina estos artefactos, pero supongo que aunque no tenga el fulminante que desate la explosión, siguen siendo peligrosos si contienen en su interior explosivo.
No se porque, antiguamente les daba a todos los que iban a la mili o casi todos, por traer de recuerdo objetos peligrosos como balas de distinto calibre, granadas, bomba, etc.
Servidor que apenas hizo un mes de instrucción, hasta que me desengañe de lo que era aquello y alegue la miopía para librarme de seguir perdiendo un año de mi vida, tubo tiempo de conocer algo de la vida militar y otras series de cosas,.
Supongo que las cosas habrán mejorado algo desde que se profesionalizo las Fuerzas Armadas, porque en esa época en la que iba todo dios, menos aquellos con algún defecto reglamentado o simplemente tener enchufe, las cosas eran un poco cutres.
Es que eso de ir todo el mundo por la patria, era algo peligroso según con quien te tocara al lado, ojo, había de todo, buenas y malas personas, gente con dos dedos de frente y a otros que le faltaba un hervor para estar bien.
En el año 79, desembarque en Zaragoza durante las fiestas del Pilar y entre el grupo que éramos, unos cien, habían dos analfabetos que lo reconocieron a voz alzada y supongo que mas de una docena callaron que apenas se defendían escribiendo o leyendo, del mismo modo había gente con los nervios o la mente algo desajustada, siempre me acordare el día que nos enseñaron a montar y desmotar un rifle Cetme en grupos de unos ocho o diez, lo primero que nos dijo el soldado chusquero veterano es que solo miráramos para aprender, que no hiciéramos nada más que mirar y eso hice yo, hasta que de pronto el chusquero empezó a decir maldiciones de todo tipo a un tipo delgaducho que ya me había llamado la atención en días anteriores por su forma particular de hablar y parecer un flan, dados los tembleques que tenia las distintas partes de su cuerpo en cada momento, el cual tenia todas las piezas del Cetme desparramadas a su alrededor, menuda bronca le metió, aunque esta solo sirvió para que su cuerpo se agitara aun más, si cabe, no para que enmendara, el caso es que cuando estaba esperando que llegara la orden del tribunal medico que me liberara del ocio en que estaba sumido, pues estaba liberado de todo, oí comentar a unos soldados que este mismo chaval la había armado en el tiro al blanco y que lo habían mandado al calabozo. Espero por el bien del chico y de los que le rodeaban, que alguien inteligente tomara cartas en el asunto y lo mandara de vuelta a casa, pues no estaba capacitado para poseer un arma cargada entre sus manos.
Aunque este caso puede ser algo extremista, si que es verdad que allí daban un arma a gente que no se merecía tenerla, ya fuera por su carácter, maldad o cualquier otra causa, en aquella época no eran demasiado escrupulosos con ese tema o eso me pareció a mi.
En fin pasemos a otras cosas y espero que este rollo freudiano, haya ocupado bastante sitio en la pantalla de tu ordenador para que en la primera foto, el proyectil de la sensación de un mayor tamaño del que en realidad tiene.
Ese efecto óptico de ambigüedad se desvanece cuando incorporas la mano tocando el obús, cuando añades una persona al lado de un árbol, edificio o un objeto que permita calcular el tamaño de la escena captada.
Por ello no te importe hacer primero la foto, encuadrarla, poner los parámetros ideales, etc. Luego, una vez hecha, busca como informar de su grandeza o insignificancia con la incorporación de una persona, coche u objeto que nos de una idea de sus dimensiones.


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