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viernes, 13 de enero de 2012

CHISPAS EN EL BALCON DE ALICANTE..

Ayer era mi día libre, antes de hacer mis siete noches que empiezo hoy y tuve la suerte de poder hacer una escapada nocturna, siendo está la segunda nocturna que salgo con alguien, porque un vecino y compañero de trabajo, Pepe, quería venirse a ver lo que hacia, no entiende de fotografía pero le gusta todo esto de las viejas casas, entre otras cosas.


El caso es que al mediodía le avise y se apunto, así que salimos en busca de aventura sobre las 21’50 h. y volvíamos a casa a eso de las 4’30 h, porque hoy viernes por la mañana teníamos obligaciones.

Como botón de muestra os coloco esta foto de la primera de las dos casas abandonadas que visitamos y que gracias a Pepe y su determinación (pues no hace falta empujarlo a las profundidades de la oscuridad) se pudo hacer de una manera más fácil y con menor tiempo de preparación, seguramente de haber ido solo en lugar de 32 fotos disparadas, tal vez unicamente hubiera podido hacer 20 como mucho.






NIKON D 7000 el 12/01/2011.
CHISPAS EN EL BALCON a las 23’45 h.
Disparo en RAW.
Objetivo 18-200 mm VRII f/3’5-5’6G.
Focal 18 mm.
Enfoque M Manual.
Modo de Exposición: Manual.
BW: 3.300 K.
F/8.
Obturación: 182’06 seg.
ISO 200.
Estabilizador de Imagen VR Desactivado.
Reductores Activados.
Flash apagado.
Cielo: Encapotado de nubes.
Luna: 92 %. Hacia tres noches de la Luna Llena.
Contaminación lumínica: Moderada.













































Tras situar linternas en cada habitación para darles unos toques de colorido (de gustos no hay nada escrito, pero deje olvidado en casa el papel celofán y tuve que apañarme con lo que tenia) y con esa iluminación hicimos varias fotos de la casa desde varios ángulos.


En esta toma dispare mientras Pepe subía hasta el saliente de lo que antaño debió ser una balconada en el primer piso y al llegar empezó a realizar giros frontales, ya que descartamos el hacerlos por encima de su cabeza al no llevar indumentaria adecuada, yo desde abajo controlaba las chispas por si prendían algo a pesar de la humedad del relente.

La noche no era la ideal para la fotografía nocturna al estar cubierta de nubes pero eso ayudaba a que no hiciera nada de frío y que la luna no iluminara en exceso los escenarios elegidos, aunque de vez en cuando se asomaba por algún hueco.

Espero iros subiendo más fotos de este safari nocturno ya que fue bastante provechoso para mi nivel de exigencias, además de lleno de anécdotas, porque nos paso de todo, es decir, nos paso lo que nunca me ha pasado yendo solo.

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