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sábado, 15 de agosto de 2009

UNA SONRISA... POR FAVOR.


Nuestro bichito protagonista, posa con una sugerente sonrisa natural, (que ya quisieran muchos), sin tener que hechar mano al retoque fotográfico para conseguirla.

miércoles, 12 de agosto de 2009

TORMENTA ELECTRICA DE VERANO








Ayer por la tarde el cielo empezó a oscurecerse conforme llegaba la noche y empezó un juego de luces que ha perdurado toda la noche, que solo a sido acompañado por agua ya muy de madrugada.
El caso es que el centro de la tormenta debía estar situada mar adentro, ya que los relámpagos surcando el cielo fue una constante pausada, que nunca eran seguidos por el dios trueno.
A mucha gente las tormentas eléctricas le espantan, tras el fogonazo los nervios se les dispara mientras esperan tensos el sordo retumbar del trueno, en cambio un servidor desde pequeño a sentido siempre fascinación por este fenómeno meteorológico.
Ayer intente capturar en la retina de mi compacta alguno de estos rayos, para ello tuve que estar dándole que te pego al disparador, tras montar la cámara en el trípode y a pesar de la limitación de solo poder usar 8 segundos máximo de tiempo de apertura y el no poder jugar con el diafragma (¿Que será eso en una compacta?). El caso es que tras mas de 300 disparos con un descanso, en plan intermedio, para cenar, capture apenas un poco más de una docena de relámpagos (los demás iluminaban el cielo donde no enfocaba o al terminar el disparo) y de estos pocos si acaso dos son los únicos pasables.




lunes, 10 de agosto de 2009

JOSEPH ROGER O´DONNELL, EL FOTOGRAFO ATÓMICO.

Joseph Roger O'Donnell estaba alistado con los marines cuando el 28 de agosto de 1945, su unidad se convirtió en una de las primeras en entrar en Japón.
Con 23 años se le encomendó documentar los efectos de los bombardeos, y pasó siete meses fotografiando la devastación de Japón. Su primer objetivo fue Nagasaki, gran parte de la cual había sido destruida por una bomba atómica el 9 de agosto de 1945, tres días después de que Hiroshima sufriera un ataque similar.
O'Donnell también se aventuró a ir a Hiroshima y a otras ciudades que habían sufrido bombardeos con armas convencionales.
El sargento O´Donnell llevaba dos cámaras consigo. Con una sacaba fotos para el Ejército; con la otra, las hacía para él.
En el momento que supo que debía volver a su país, decidió esconder los negativos dentro de las cajas de papel fotográfico, las cuales afortunadamente no fueron revisadas, dada la censura imperante.
“No sé que habría pasado si hubiesen revisado mis pertenencias y encontrado los negativos. Habrían confiscado las imágenes e incluso podrían haberme mandado a la cárcel. Ninguno, en nuestro lado, sabía como reaccionar frente a la bomba atómica: si ser explícitos y estar orgullosos de ello o mantenerlo en secreto y avergonzarse.”
Cuando regresó a casa tras la guerra, metió los negativos de sus fotos en un baúl y lo cerró con llave, porque se sentía emocionalmente incapaz de verlas.
Ya en Estados Unidos, a partir de 1949 se convirtió en el fotógrafo oficial de la Casa Blanca, bajo las presidencias de Harry Truman, John F. Kennedy y Lyndon B. Jonson. Compartiendo con los distintos presidentes, momentos de intimidad. En una entrevista en la National Public Radio hace 12 años, relató que se armó de valor para preguntarle a Truman, durante un paseo por una playa en 1950, si reflexionó lo suficiente antes de lanzar la bomba atómica sobre Japón: "Demonios, ¡sí!", - le respondió Truman - "Y he tenido muchas dudas después", - añadió. O'Donnell era demasiado tímido para pedir una aclaración. "No sé qué quiso decir", - comentó.
Pasado muchos años, cuando por fin se atrevió a revelar los negativos, casi medio siglo después, sintió tal repulsa, que se lanzó a protestar contra las armas nucleares.
Las fotos fueron y son impactantes, aun hoy en día.


Una de sus fotos más conmovedora y famosa, es la de un niño en Nagasaki, que con la mirada fija en el vacío, boca apretada y posición corporal rígida, transporta sobre su espalda el cadáver de su hermano pequeño al crematorio.


Se hace famoso en todo el mundo cuando publica el libro "Japan 1945", donde exhibe las fotografías captadas durante esos siete meses y relata su paso por el infierno.
Camino a Nagasaki Joe O’Donnell relata así algunos pasajes de su historia:
“Por el olor supe que estábamos cerca. Si alguna vez usted ha sentido el hedor de un perro muerto al costado del camino, tendrá una idea de cómo era el asunto. Había moscas y gusanos por todas partes. El olor comenzaba un par de millas antes de que pudiéramos ver algo.
Era difícil ver Nagasaki, porque estaba rodeada de una serie de colinas. Cuando nos acercamos no era el olor el que crecía todopoderoso, sino que el silencio. No había nada: ni pájaros, ni viento que soplara, nada que hiciese pensar que de verdad alguna vez se había levantado una ciudad en ese lugar.
Cuando llegué a la cima de la colina, vi una pequeña escuela hecha de bloques de cemento, gran parte de la cual todavía estaba en pie. Entré en una de las salas y ahí estaban: treinta o más niños en sus pupitres, sentados en silencio, reducidos a cenizas. (...) La ladera del cerro debió haber conducido la onda expansiva hacia arriba, salvando al edificio, pero incinerando a todos en su interior.”
O'Donnell, estaba casado con una fotógrafa japonesa, Kimiko Sakai y tuvo problemas de salud a lo largo de su vida, debido a la radiación recibida en las dos ciudades sobre las que cayeron las bombas atómicas norteamericanas, aun así, murió a los 85 años.

domingo, 9 de agosto de 2009

TRAS HIROSHIMA LA MUERTE CAYO SOBRE NAGASAKI.




En noviembre de 1944 habían comenzado los bombardeos sobre Japón. Durante varios meses 500 bombarderos B-29, descargaron más de 4.000 t de bombas sobre Japón. A finales de febrero de 1945 las defensas aéreas japonesas habían sido prácticamente anuladas y los principales objetivos de interés militar, alcanzados.
Durante los meses siguientes se continuaron los bombardeos sobre Japón, ampliando sus objetivos a ciudades civiles densamente pobladas, con el resultado de casi un millón de víctimas mortales.
Varias ciudades de supuesto valor estratégico fueron "reservadas" de estos bombardeos, dejándolas para el lanzamiento de las primeras bombas atómicas (Hiroshima, Nagasaki, Kokura y Niigata entre otras). Con el fin de poder evaluar fielmente el poder destructivos de las bombas atómicas.
El 9 de agosto de 1945, el bombardero B-29 estadounidense "Bockscar", despega con su carga atómica mortífera, cuando apenas había pasado tres días desde el lanzamiento de la primera bomba atómica sobre Hiroshima, el gobierno japonés aun no había sido capaz de evaluar en profundidad el alcance de lo sucedido y los americanos lo sabían de ahí que en tan corto plazo se lanzara la segunda bomba, era cuestión de “acojonar” un país y de paso experimentar en vivo el poder mortífero de estos artilugios.

Inicialmente el blanco era Niigata, pero estaba lloviendo, con lo cual la muerte paso de largo, ellos tuvieron suerte
Se cambió a Kokura, pero había niebla espesa en la zona y no se pudo ubicar el objetivo, también se salvaron.
El combustible escaseaba, la misión estaba a punto de fracasar pero el piloto Sweeney se decidió finalmente por el último blanco alternativo, por Nagasaki, el “Great Artist”, otro B-29 que volaba de avanzadilla como avión meteorológico, informó que existía un claro visible entre las nubes, el “Bockscar” solo tenía combustible para una sola pasada.
Al llegar el avión encontró un cerrado techo de nubes, tenía que tomar una decisión o la arrojaba o volvía, se decidió el bombardeo por radar y lanzándose sobre Nagasaki la segunda bomba atómica.
A pesar de que la bomba falló por una distancia considerable, no perdonó y aun pudo arrasar casi la mitad de la ciudad al caer a un costado del valle de Urakami, donde se emplazaba la ciudad. 75.000 de los 240.000 habitantes de Nagasaki murieron instantáneamente, a los que se les fue sumando en las semanas posteriores, una cifra equivalente, debido a las enfermedades que desarrollaron y las heridas que padecían.
En Nagasaki se encontraba la fábrica de armas Mitsubishi y sobre este objetivo se intento dejar caer la bomba atómica de nombre clave “Fat Man” (Hombre gordo), la segunda bomba atómica en ser detonada sobre Japón y más poderosa que la de Hiroshima, casi el doble de potencia que la “Little Boy” (Niño pequeño) lanzada en Hiroshima tres días antes, aunque la extensión del daño fue menor debido a la topografía montañosa de Nagasaki, esto delimitó los efectos de las ondas expansivas de la explosión inicial. De todos modos la destrucción, el caos y el horror fue similar al de Hiroshima. Fue tal la estupefacción de los cuarteles militares y el grado de shock, tanto de civiles, como militares, que Nagasaki no se inspeccionó hasta pasada una semana de la explosión, cuando la ciudad era ya un osario silencioso. Los que lograron sobrevivir más allá del radio de acción de la bomba tuvieron que ayudar a las oleadas de heridos en su mayoría graves.
Japón se rindió 5 días después de esta segunda destrucción, os podéis figurar que el pánico había hecho mella en los gobernantes de Japón que debían pensar que solo les quedaba la opción de rendirse o serian masacrados ancianos, niños y mujeres, ciudad tras ciudad.
En el 2004 moría de viejo, el mayor Sweeney, piloto al mando del avión que dejo caer la bomba atómica sobre Nagasaki y que al parece supo vivir con esa acción toda su vida, ya que no dio nunca muestras de remordimiento, todo lo contrario de su copiloto Paul Bregman que se ahorco en 1985, debido a la depresión que sufrió por su participación en la masacre. Lo que si esta claro, es que si el mayor Sweeney creía en la vida en el mas allá, menudo recibimiento le debieron dar los fallecidos por su cabezonería en cumplir ordenes cruentas… que no le pase nada.

miércoles, 5 de agosto de 2009

EL HOMBRE QUE SUSURRABA A LOS ELEFANTES.


El hombre que susurraba a los elefantes asiáticos, es en este caso, el cuidador y maestro (no soporto la palabra “domador”) de la elefanta del Rió Safari de Elche, que tiene 35 años.

martes, 4 de agosto de 2009

RIO SAFARI DE ELCHE.



Las fotos con serpientes solo las hace el personal del parque y se pagan, con este sistema se puede hacer muchos extras a base de dinero, lo cual elevara bastante el coste de la visita.



La elefanta asiatica de la exibición.



Caiman americano.




Emur, la segunda ave más grande del mundo tras la avestruz.



Este bovido tenia ganas de jaleo cuando haciamos la ruta motorizada.



Tigre de Bengala, originario de la India (Asia) y que es el felino más grande, más que el Leon.



En el mundo animal hasta los machos juegan cuando estan solos.



Dromedario descansando en una posición que predispone a la "tortícolis" de solo mirarlo.

El dos de Agosto visitamos toda la familia el zoo del “Rió Safari de Elche” al cual no acudíamos desde hace por lo menos ocho o diez años, cuando aun se realizaba las visitas de los animales con una barquita que iba por un canal de agua y que le daba y da el nombre al zoo.
Desde entonces los niños han crecido y ya no ven las cosas como antes, en que todo era sorpresa y entusiasmo ante la presencia de esos extraños animales que nunca antes habían visto en persona, ahora ese espíritu lo tiene mi sobrina de cuatro años, mientras mis hijos son mas críticos con este tipo de instalaciones y más cuando comparan con otras que han visitado recientemente y son más modernas, ellos ya piden más derechos para los animales y zoos que se parezcan más a parques, donde la “zoo-inmersión” hace que el visitante se traslade al hábitat del animal y no al contrario, donde las barreras entre unos y otros se diluyen sutilmente…
El Rió Safari de Elche es uno de los veteranos de esta provincia ya que abrió sus puertas al público el 26 de Marzo de 1982, hace ya 27 años.
Aunque tiene muchos “peros”, también tiene virtudes como el poder acceder a muchas zonas con animales, eso si pagando, además de poder dar de comer a Jirafas, Llamas, Dromedarios, dejándose estos últimos hasta acariciar por el simple placer que les debe proporcionar.
En cuanto a la fotografía, tendrás grandes limitaciones al realizarlas por el tipo de vallas en donde están algunos animales y en otros por la falta de fondos atractivos, pero eso no impedirá la realización de bonitas fotos si te lo curras.




Pitón albina de la India.



Tortuga de espuelas, la mayor del mundo continental que vive en regiones subdeserticas.



Exibición de los leones marinos.

sábado, 1 de agosto de 2009

SUMMER JAZZ, VERANO DE JAZZ EN VILLA MARCO.



Cuando el sol cae aun ardiente, dando paso a la oscuridad llena de luces de colores de los hombre, empieza una vez más las noches veraniegas llenas de encanto y mil actos a lo largo y ancho de todo el Levante.
Dentro de estos placidos momentos se encuentra SUMMERJAZZ, que como bien dice su nombre en el más puro anglicismo, es un evento veraniego donde el Jazz coexiste, suena y se disfruta por unas noches dentro de un entorno mágico, formado por tres fincas llenas de solera de la provincia de Alicante (Villa Marco – El Campillo, Villa Gadea – Altea y Torrecremada – Denia) llenas de una belleza extinta hoy en día, que renace cual ave Fénix en todo su esplendor tras languidecer durante años, gracias a los cuidados y esmeros que le dedican tanto las instituciones actualmente, como todas aquellas personas que aman su belleza e historia, luchando por sacarlas del olvido y devolverlas a su antiguo esplendor.

He de reconocer que no fui allí por el Jazz, ni por la Trouppe Orchestra, que era el grupo musical que nos amenizo la velada el pasado viernes 31 de Agosto, con un buen numero de grandes clásicos de Swing, así como otros propios de la fe que profesan, que consiguieron trasladarme mentalmente a la música negra de las ceremonias religiosas.
Yo fui por fotografiar Villa Marco de noche, ya que tras haber realizado una visita diurna guiada, hace meses, decidí empezar a preparar (más lentamente que un caracol) una serie de más de treinta entradas sobre esta casi desconocida Villa y necesitaba algo más de material fotográfico que acompañara a la letra escrita.

Por cierto, nada más llegar nos deleitaron con una copa de un vino espumoso llamado “Marina Espumante” de las bodegas Bocopa, que estaba muy bueno, para mí, un profano del mundo de los caldos vinícolas, que solo conoce cuatro como mucho y a veces los mezcla con cerveza.